Una sola mirada es suficiente
para desnudar mi alma.
Me atrapas nuevamente
en ese estado de ingravidez
donde el tiempo queda suspendido
y todo sucede lento.
Me haces sentir en las nubes,
flotando en la alegría del enamoramiento
que fulmina todas mis defensas.
Arturo Castillo.
jsf
No hay comentarios:
Publicar un comentario