lunes, 30 de enero de 2012

Despierto absorto de mi profundo sueño,
y solo encuentro silencio.
El silencio toco mi vida,
cual sombras caen sobre el crepusculo de la noche.
Erijo un pensamiento e intento
entonar un canto de alegría en mi corazón,
acompañado de la melodía de mi alma.
Busco un lugar para reflexionar sabiamente,
profundizando al interior de mi ser,
pero encuentro espacios vacíos en mi corazón
y un alma dolida por las penas de la vida.
Un vacío me cobija,
y la melancolía invade mi vida.
Miro alrededor y aun dentro de mí
buscando algo que se me acompaña.
No lo encuentro, pero se siempre me acompaña.
                                 Arturo Castillo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario